Sin duda, éste es el tiempo de la imagen. Nunca como hasta ahora, hemos dispuesto de tal cantidad de aparatos y tecnología susceptibles de tomar, almacenar y distribuir imágenes. Recientemente, disponemos de cámaras digitales yEl sello de la escuela diversas capacidades de sus memorias para guardar las fotos, capacidades que no paran de crecer y crecer. Ya hay móviles, no ya con cámara de fotos, sino de vídeo. Podemos tomar una imagen y en segundos hallarse ésta a miles de kilómetros de distancia gracias a internet, a la telefonía móvil, a los satélites...

No hace tanto, realizar reportajes de vídeo, montarlos, estaba al alcance de muy pocos y con muchísimo Una procesión trabajo. Ahora cualquiera puede realizar un documental sobre el lugar en el que ha estado de vacaciones y con el ordenador dejarlo listo para ser emitido en televisión.

Pero todo eso es muy reciente, hasta hace unos años nos conformábamos con revelar nuestros carretes después de echar fotos durante meses hasta haberlo terminado. Además, no existían revelados en una hora porque todo era manual.

Hubo un momento en que realizar una foto era un proceso costoso y laborioso. Esas fotos tienen pues un valor añadido al de captar un momento y detener el tiempo en una escena, que no es poco. Su valor añadido reside precisamente en que eran escasas. Por eso, algunas de las fotos que aparecen en esta galería, incluso la mayoría, tienen ese valor añadido de pertenecer a una época en que apretar el disparador suponía un acto que debía ser meditado antes.

Una foto nunca es la realidad. No vemos que hay fuera del encuadre elegido por el autor, ni sabemos quéLa televisión en Valdanzuelo. sucedió antes o después de disparar. Una risa a carcajadas detenida en un negativo puede parecer un llanto desconsolado según la mirada del observador. Sin embargo, es imposible resistirse al encanto que las imágenes nos ofrecen, a su capacidad de hacernos recordar o rememorar lugares e instantes, personas, sentimientos...

Aquí tienes unas cuantas imágenes, que si conoces o eres de Valdanzuelo, seguro no te dejarán indiferente, e incluso sin serlo puedes sentirte afectado.

Os recordamos que podéis enviarnos esas fotos que guardáis como un tesoro en vuestra casa y hacer crecer este banco de fotos que puede constituirse así, en la memoria gráfica de Valdanzuelo. Seguro que también tenéis más información que darnos o correcciones que hacernos, para todo lo que se os ocurra tenéis nuestro correo.